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29 mar. 2015

5 claves para ser un buen conferenciante


Uno de mis hobbies es asistir compulsivamente a charlas, conferencias, seminarios, simposiums, jornadas técnicas, talleres de un día ... todo lo que pueda convertirse en píldoras de conocimiento y aúne el networking con las relaciones sociales se convierte en hechizante. A pesar de mi incipiente sociopatía en ocasiones encuentro fascinante al género humano. Incluso llego a encontrar más nutritivo el rol de público que el de oradora. El voyeurismo está infravalorado.
 
He extraído algunas conclusiones a las que, después de un tiempo delante y detrás del púlpito, se llegan por simple inferencia de situaciones comunes que se repiten una y otra vez en cada encuentro con la concurrencia.
 
A) Cuando en una conferencia existe fila 0 , la mayor parte de los miembros de ésta no tienen asimilado que no forman parte de la mesa principal de ponentes. Como tal tienden en sus intervenciones a monopolizar  y robar tiempo sin contemplaciones con circunloquios que no llevan a nada. Terminan por no cumplir su función : complementar breve y sucintamente el tema a tratar.
 
 
B) No todo el mundo vale para ser moderador/a , del mismo modo que no todas las mujeres valen para llevar legguins.
 
Una de las funciones de la figura del moderador es marcarle al público la diferencia entre mesa redonda (debate abierto) , preguntas finales y terapia de grupo. He estado en charlas en las que he temido por la integridad del evento.
Así que en un derroche de generosidad hoy me gustaría plasmar 5 consejos para conseguir que una conferencia no sea un desastre /un truño, esta vez pongamos la responsabilidad del éxito en manos de aquel que nos ilumina de sapiencia: el /la orador/a o conferenciante.
 
1. Habla para que te entiendan.
Lo que para muchos podría ser una perogrullada del tamaño de Silicon Valley para otros no lo es. Una conferencia no es el lugar para testar tus pericias políglotas, habla en el idioma que domines, mejor dicho: habla SOLO en el idioma que domines perfectamente
 
Ej.1 : Coloquios en los que el españolito de turno se aventura a expresarse en inglés y lo hace tan mal o con un acento tan pésimo que ni sus propios compañeros patrios somos capaces de entenderle.
Ej.2 : Guiris que en un alarde de solidaridad con el país que le ha recibido, ofrecen un discurso en un español  más cercano al lenguaje binario de un robot que otra cosa. Ojo señores que después del discurso y a pesar de su absoluta falta de conexión entre las frases,  se oirá sí o sí aquello de "qué buen español tienes"
 
2. Mide los tiempos.
Está demostrado que :
- la mente humana es capaz de mantener atención continuada como máximo 15 minutos
-multitud de recomendaciones en ámbitos educativos estiman necesario otorgar al alumno un descanso de 5 minutos por cada 50-55 de clase
Así que después de esto querido conferenciante ... plantéate que si excedes el tiempo que se te ha sido otorgado para exponer tus contenidos:
- tu público (si es humano) ya no es capaz de asimilar tu presentación
- estás pidiendo prestado sin permiso tiempo de tu compañero o acaso abusando de la generosidad de otros que han decidido tácitamente ajustarse al cronograma por debajo de los minutos que les habían sido concedidos. Y eso se llama ser egoísta o maleducado, so sorry.
 
3. Mantén el interés
Angelina Jolie hablando sobre el Cuerno de África en una de sus habituales intervenciones para la ONU, Malala Youfsazay en su discurso de recogida del Premio Nobel de la Paz , la Merkel hablando sobre las políticas de austeridad europeas o Amancio Ortega revelando los secretos de su éxito fulminante.
¿Eres alguno de ellos? Si la respuesta es no, ya sabes : no aburras, por muy emocionante que creas que puede ser lo que cuentes o muy excitante que pienses que pueda resultar verte ahí frente a 20 o 200 personas ... No lo es, my friend no lo es.
 
- modula tus tonos de voz
- si es posible haz tu presentación de pie, paséate por la sala
- provoca al público , no les adoctrines
- sintetiza ideas
 
4. La estrella es tu ppt, no tú.
Una charla sin un buen power point es como un buen traje con unos zapatos feos o sucios: no vale nada. Una buena ppt puede tener solo una página, pero sea lo que sea apoya tu discurso en algo visual.
- no más de 6 líneas por slide
- usa gráficos o dibujos
- una buena slide ha de ser capaz de transmitir su mensaje en un vistazo de 4 segundos
 
 
5. Mimetízate
¿Eres Rafa Nadal y está justificado que lleves un chándal? ¿Eres Mark Zuckerberg y puedes salir desnudo a la calle si se te antoja? ¿Eres Julian Assange y estás cansado de afeitarte para estar encerrado en una embajada sin poder ver la luz del sol?
 
Cuando la gente del auditorio salga por la puerta, regrese a sus casas y piensen en tu charla han de recordarte por algo, no solo por tu verborrea, no solo por tu exquisita estructura del ppt sino también por lo que parece que eres, por tu aspecto. Tu apariencia tiene más peso del que crees en la trascendencia de tus palabras.
Si tu charla es sobre huertos urbanos para el colectivo de adolescentes estudiantes de horticultura, seguramente no proceda que te pongas el traje chaqueta Chanel que tanto te gusta. Si has de dar un seminario sobre gestión de mercados internacionales para ejecutivos ultra agresivos en el salón de actos del Pompidou, seguramente no proceda que vayas en vaqueros y con la cara lavada.
 
 

¡Tened cuidado ahí afuera!

 
 
 
 
 
 
 
 

3 comentarios:

  1. Gabriel García Márquez comenzaba un artículo suyo, en el que contaba alguno de sus recuerdos de infancia, con estas palabras: "Hace algunos años, cuando todo el mundo era joven..." y, a continuación, con esa magia que el futuro premio Nobel derrochaba en sus artículos, contaba cualquier anécdota, envuelta en flores de papel, aromas de durazno y colores caribeños...

    Pues bien, parafraseándole, yo comenzaría diciendo que hace muchos años, cuando todo el mundo era casi analfabeto, los maestros que lo eran, porque de todo ha habido siempre en las escuelas, intentaban que, al menos, a quien tuviera ganas de aprender, lograran transmitirle, si no el conocimiento, el gusto por buscarlo en los libros, en las bibiliotecas, en las enciclopedias.

    Ahora, que es tan fácil buscar los datos, creo que en los cursos y seminarios, sobra el mostrar tus conocimientos. El verdadero sabio, el verdadero conferenciante, lejos de convertirse en un pedante, debe transmitir el gusto por el tema y el interés en ampliar los conocimientos de tantas y tantas maneras que existen en la actualidad. Por ello, no puedo estar más de acuerdo con las reglas que expones.

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    1. Efectivamente, lo que ha venido tras la era post industrial es nuestro presente: al era de las comunicaciones. Comunicar no es vomitar datos , que como bien dice hoy en día cualquiera tiene acceso a ellos. comunicar es transmitir de manera única. BE SO GOOD THEY CAN´T IGNORE YOU.

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  2. Si bien estoy de acuerdo con la mayoría de la reglas que expones, lo del Power Point me parece una barbaridad.
    El Power Point es una lacra para la sociedad, algo a ser erradicado de la faz de la tierra, está demostrado que no solo no hace que la audiencia mantenga la atención, sino todo lo contario. Ha llegado el punto en el que grandes empresas lo han prohibido porque merma la productividad y no aporta nada, les hace perder dinero.
    Dada mi experiencia, que seguramente no es tan amplia como la tuya, con el resto de reglas que expones es suficiente para mantener interesada a la audiencia, consiguiendo incluso que sean ellos los que te hacen extender la charla.

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